Muy buenos días lectores ávidos de elegancia. La elegancia y distinción son elementos que nos deben acompañar adonde vayamos. ¿Y para qué cargarlos si no se les va a dar uso? Es así que estos elementos deben ser mostrados en toda actividad que desarrollemos: al despertarnos, al bañarnos, al desayunar, cuando le damos de comer al perro, cuando tiramos la basura, etc. Pero no olvidemos una muy importante: cuando trabajamos.
En esta ocasión recordaremos a otra finísima persona, a saber, Sergio Varela Avilés. Ejemplo inmaculado. No les relataré en este pequeño texto el motivo de colocarlo entre los ejemplos a seguir, para ello ya está el video. Tal vez en un principio nos cause un pequeño conflicto su manera de mostrar elegancia en el trabajo. Consideremos que su profesión es una de las menos respetadas hoy en día (al menos en México), luego entonces no podemos culparlo por ayudarse de agentes externos. Revisen con énfasis el intervalo 1:10 – 1:15 y el post anterior… ¿ah verdad?
Sin más preámbulo demos una calurosa bienvenida al señor Sergio Varela Avilés. De pié y aplausos. Clap, clap, clap.
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